En una sociedad cuya esperanza de vida va en aumento, se hace especialmente importante cuidar esa máquina perfecta que es nuestro cuerpo. Prevenir y evitar complicaciones de salud es crucial para poder seguir activos, sanos, felices e independientes el mayor tiempo posible. Cuidarnos, y controlar nuestros niveles, sobre todo en lo relacionado con salud cardiovascular, puede ahorrarnos algún que otro disgusto a la larga. ¿Quieres saber cómo puedes lograrlo?… sigue leyendo.

Siempre van a existir factores y parámetros que no podremos controlar, pero de entre los que sí podemos hay 3 que son claves para prevenir accidentes cardiovasculares y complicaciones: colesterol, triglicéridos y presión arterial.

Colesterol

El colesterol es un tipo de grasa que sólo está presente en alimentos de origen animal. Lo ingerimos con la dieta, pero también lo producimos en nuestro hígado. Es necesario en nuestro cuerpo porque tiene una función estructural (forma parte de las membranas de nuestras células). Entonces, ¿por qué hay que controlarlo?.

Nuestras células tienen una demanda de colesterol, y este necesita transportarse hacia ellas. Cuando el colesterol viaja en sangre lo hace en forma de lipoproteínas (HDL y LDL). Las HDL (conocidas también como colesterol bueno) retiran colesterol de nuestros tejidos y lo llevan al hígado, donde se eliminará. Las LDL (conocidas también como colesterol malo) transportan el colesterol nuevo hacia nuestras células. El problema viene cuando hay un exceso de colesterol total o un exceso de colesterol LDL. Nuestras células no van a aceptar más colesterol del que necesitan, por lo que este quedará circulando por nuestro organismo. Como además este exceso suele ir acompañados por niveles bajos de colesterol HDL, nuestro organismo se ve sobrepasado y no puede retirar de circulación todo el sobrante, por lo que acaba depositándose en nuestros vasos. Con el tiempo, se oxida y pueden acabar formándose placas de ateroma. Si las cogemos a tiempo, estas placas se pueden revertir, pero si no, acaban suponiendo riesgos: pueden crecer en volumen y obstruir el vaso o pueden esclerosarse o ponerse duras, haciéndose tanto ellas como el vaso más frágiles (y a la larga acabar rompiéndose con la fuerza de la circulación sanguínea, generando así un posible trombo).

Los triglicéridos

Los triglicéridos también son grasas. Normalmente son fuente de energía para nuestro organismo y no suponen ningún problema. Sin embargo, cuando hay un exceso en sangre aumenta el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares (ya que también participan en este proceso de formación de placas) y otras patologías.

La presión arterial

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra la pared de los vasos. Lo normal es tenerla en120 mmHg/8 mmHg. Un control de los niveles de tensión es altamente recomendable porque es el factor de riesgo más importante para todas las enfermedades cardiovasculares y para insuficiencia renal crónica y retinopatías (porque daña los vasos sanguíneos, en especial los pequeños). Se considera que tenemos tensión alta a partir de 140 mmHg o de 90 mmHg.

corazon-venas-arterias

¿Cómo puedo controlar los niveles de mi cuerpo?

Con algunos tips sencillos, básicos y una rutina diaria saludable podemos mantener nuestros niveles dentro de un baremo óptimo y cuidar nuestro sistema cardiovascular. En esta lista hemos recogido algunos consejos:

MANTÉN UN PESO SALUDABLE

La reducción del peso corporal consigue disminuir los niveles de presión arterial y de triglicéridos. Además, mejora la relación LDL/HDL, por aumentar los niveles del colesterol HDL (colesterol bueno).

 

CUIDA TU DIETA

Cosas tan básicas como repartir la ingesta en 5 comidas al día, comer verduras y hortalizas en cada comida y al menos 2 o 3 piezas de fruta al día o reducir la ingesta de sal pueden suponer una gran diferencia a la hora de controlar tus niveles. Otras cosas que también pueden ayudarte son tomar cereales a diario (mejor si son integrales), legumbres de 2 a 3 veces por semana, aumentar el consumo de pescado azul, cocinar con aceite de oliva virgen extra y evitar los alimentos fritos.

 

LEE LAS ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS

Muchas veces, por no leer los etiquetados, creemos que estamos consumiendo alimentos que en apariencia son sanos, pero que en realidad no lo son tanto. Esto ocurre habitualmente con la sal, los azúcares refinados y las grasas saturadas. Por lo general, lo más reocmendable suele ser evitar la bollería y los ultraprocesados. 

 

HAZ DEPORTE

Mantenerse activo es clave para una buena salud cardiovascular. Además, hacer ejercicio te ayuda a controlar tu peso y a mantener el buen humor. 

 

EVITA EL TABACO, EL ACOHOL Y EL EXCESO DE CAFEÍNA

La cafeína y la nicotina son sustancias estimulantes que aumentan nuestra tensión arterial. El alcohol perjudica a nuestro hígado, que es responsable del metabolismo de las grasas. Además, estas tres sustancias aumentan el estado de oxidación de nuestro organismo.

 

INTRODUCE EN TU RUTINA INGREDIENTES CON BENEFICIOS CARDIOVASCULARES

  • El Ajo Negro envejecido contribuye a mantener unos niveles normales de colesterol y ayuda a mantener la salud del corazón.

  • El potasio contribuye al mantenimiento de la tensión arterial normal.

  • Los Ácidos Grasos EPA y DHA contribuyen al buen funcionamiento del corazón. El efecto beneficioso se consigue con una ingesta diaria de 250 mg de EPA y DHA. Además, contribuyen a mantener unos niveles normales de triglicéridos en sangre. En este caso, el efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 2 g de EPA y DHA, y no se debe superar la ingesta diaria de 5 g de EPA y DHA combinados.

  • El Arándano Rojo y Rusco favorecen la circulación sanguínea.

  • La Uva contiene antioxidantes y contribuye a la integridad del sistema venoso y capilar.

* Propiedades saludables autorizadas en el Registro Europeo nº 432/2012 o inscritas en el Registro de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

** Los complementos alimenticios no deben usarse como sustitutos de una dieta equilibrada ni de un modo de vida sano.